El comercio electrónico, según los agentes implicados, puede subdividirse en cuatro categorías diferentes:
La categoría "empresa-consumidor" se suele identificar con la venta electrónica. Se ha expandido con la llegada de la Word Wide Web. Actualmente existen galerías comerciales sobre Internet que ofrecen todo tipo de bienes consumibles, desde dulces y vinos, a ordenadores y vehículos con motor.
La categoría "empresa-administración" cubre todas las transacciones existentes entre las empresas y las organizaciones gubernamentales. Por ejemplo, en USA las disposiciones gubernamentales se publicitan en Internet y las compañías pueden responder electrónicamente. Esta categoría está en sus inicios, pero puede crecer rápidamente si los gobiernos la usan para sus operaciones fomentando la calidad y el crecimiento del comercio electrónico. Además, las administraciones pueden ofrecer también la opción del intercambio electrónico para transacciones de determinados impuestos y el pago de tasas corporativas.
La categoría "consumidor-administración", no acaba de emerger. Sin embargo, a la vez que crecen tanto las categorías empresa-consumidor y empresa-administración, los gobiernos podrán extender las interacciones electrónicas a otras áreas tales como los pagos de pensiones o el autoasesoramiento en devoluciones de tasas.