Un COOKIE (palabra inglesa que significa GALLETA), es un archivo de texto ASCII mediante el cual los Proveedores de Servicios de Información (PSIs), nos piden permiso para grabar en el disco duro de nuestra computadora. En el caso de que estemos de acuerdo, el browser adiciona el texto en un pequeño archivo. Su propósito es permitir a los PSIs, conocer el momento en que visitamos sus páginas.
Debido a que el protocolo HTTP es un protocolo sin estado, el uso de cookies es, por ahora, la única forma posible que tiene un servidor de mantener datos para cada cliente.
Este archivo, por sí mismo, sólo indica que un visitante ha regresado. No dice ni quiénes somos, ni nuestra dirección electrónica, ni nada personal. Si no queremos darles esa información, es nuestra decisión.
Los Cookies permiten a los PSIs, evaluar el uso de sus páginas por los visitantes, qué quieren ver y qué cosas no leen nunca. Esa información permite tener un mejor enfoque de los productos en línea, de concentrar su información en lo que la gente quiere leer y los productos que están usando.
La aceptación o no aceptación de un Cookie no nos va a afectar de forma inmediata. Pero, ¿Sabemos qué sucede cuando queremos descargar (download) software, acceder a un site, o solicitar licencia para usar un logo en nuestra página? Nos hacen preguntas como: quienes somos, y nuestra dirección electrónica. Esto sucede cada vez que queremos descargar cualquier software.
No obstante, si eventualmente aceptamos un Cookie, nos harán esas preguntas sólo una vez. No importa con que frecuencia descargamos software o cuantos sitios web de un mismo PSI visitamos.
En el futuro, un Cookie permitirá a los PSIs saber qué tipo de información preferimos leer y cuál no. Si nos gustan los juegos, por ejemplo, ellos nos aconsejarán sobre el contenido específico de los juegos.
Lo importante de todo esto es comprender que al aceptar un Cookie, nadie va poder acceder ni a nuestra computadora ni a ninguna información personal.
Los Cookies son inofensivos, y ocupan apenas unos pocos bytes en nuestro disco duro.
Algunos programas navegadores asignan de forma automática el nombre del usuario al fichero que se genera como Cookie.
De esta manera, el nombre del fichero puede estar formado por el nombre del usuario, un símbolo de separación y el nombre del servidor que ha dado intrucciones para generar el archivo cookie. Para que esta asignación pueda llevarse a cabo, el navegador debe haber sido previamente personalizado por el usuario, ya sea en el momento de la instalación o con posteriormente. Si ello no se produce, el contenido del cookie no podrá ser considerado como personal, ya que no podrá ser asociado a una persona identificada.
No obstante, el archivo cookie puede contener la dirección IP del usuario.
En este caso su identidad podría ser obtenida si utiliza una dirección IP fija, siempre que sea notorio el uso de dicha IP por un usuario determinado. En el caso de IP's dinámicas, la única forma de obtener la identidad del usuario sería mediante requerimiento judicial al PSI que dió acceso a la red.
Las Cookies se guardan en el Subdirectorio Windows/Cookies. Si comprobamos periódicamente este directorio podremos ver los datos que contienen y borrarlas cuando lo deseemos.