En un principio fueron denominados "browsers" palabra que viene del verbo "to browse" y que significa, "hojear". Dado lo incómodo de utilizar el término "hojeador" en castellano y la popularidad de Netscape Navigator, uno de los primeros programas de este tipo, ahora todos los llamamos navegadores.
Sólo como excepción, y también debido a la masiva promoción que Microsoft está haciendo de su programa Explorer para Internet se emplea también el término "explorador", ligeramente menos metafórico que "navegador"
Los navegadores han estado asociados desde sus orígenes a la World Wide Web, la red de contenidos multimedia que vió la luz a finales de 1993. Los contenidos de la Web eran originalmente imágenes y textos en forma de páginas como las de un periódico o revista. En la actualidad, la Web también distribuye sonido, animación y vídeo.
El primer navegador, Mosaic, se desarrolló en el CERN (Laboratorio Europeo de Física de Partículas) de Suiza, paralelamente a la World Wide Web. Mosaic se distribuyó de forma gratuita, lo que contribuyó a su popularidad. Marc Andreeseen, inventor de Mosaic, dejó su trabajo en el CERN para fundar la empresa Netscape Communications, que le convirtió en millonario.
Tras Mosaic, el siguiente navegador en ver la luz fue Netscape Navigator. Al principio también era gratuito (bajo el nombre Mozilla) aunque ahora es un producto semicomercial: "El precio de Netscape Navigator ronda las 10.000 pesetas, pero es un producto que puede considerarse virtualmente gratuito" ya que realmente lo es para estudiantes o usos no comerciales o lucrativos. Se puede conseguir a través de Internet, e incluso aquellos que van a usarlo con fines comerciales lo pueden probar durante 30 días sin pagar.
Por otro lado, Microsoft regala su navegador de Internet, conocido como El Explorador de Internet (Internet Explorer), demostrando que la lucha por conseguir cuota de mercado en el prometedor mercado de Internet no tiene límites. Pero ambas empresas no hacen esto por amor al arte: su verdadero negocio está en realidad en vender el software "servidor" que hace que funcionen las páginas en las máquinas a las que acceden los usuarios de Internet, o en vender un gran número de licencias a grupos, como las que adquirió Telefónica para el lanzamiento de su servicio Infovía.