4.1. Introduccion

Si hubiésemos querido conectarnos a Internet, hace unos años, nos hubiésemos encontrado un panorama completamente diferente al actual. Un usuario de cualquier localidad española, excluyendo a los de las grandes capitales y a las universidades, no tenía otro remedio que contratar el servicio con un proveedor de otra localidad mayor que tuviera nodos de conexión a Internet.  Esto significaba un alto coste en las llamadas, como mínimo tarifas interurbanas, y si a ello añadimos la caída de los precios de las llamadas de los ultimos meses,  ya podemos imaginar la poca rentabilidad de conectarse a Internet por aquella época.

El primer paso importante para el cambio, fue la aparición de Infovía (de Telefónica) en enero del año 96, permitiendo a los usuarios conectarse a su proveedor de Internet a través de un número, el 055, con el precio de una llamada local, y con independencia del punto geográfico en el que se encontrasen. Desde ese momento, Internet comenzó a  ser rentable y su crecimiento es imparable.

Ahora, se anuncian nuevos cambios. La aparición en el mercado de nuevos proveedores de servicios de telefonía, conducirán a nuevas reducciones en las tarifas telefónicas y a nuevos cambios en las estructuras de comunicaciones,  el primero de ellos la red IP: la transformación de InfoVía. Con la red IP, Telefónica pretende mejorar sus servicios de comunicaciones y ampliar sus servicios a todo tipo de usuarios.

Estructura de la Red IP
La Red IP está constituida en dos frentes: la Red UNO IP con un enfoque corporativo que permitirá dar los servicios que demandan las empresas, e InfoVía Plus como red de acceso a los servicios de información que dará continuidad a lo que hasta ahora ofrece el 055.

La Red IP es una red jerárquica y estructurada en niveles de acceso, servicio, tránsito y gestión que generará plataformas para que cada cliente diseñe sus propios servicios y aplicaciones. No solo se trata de una red de transporte, sino de una red que incluye infraestructuras (servidores web, buzones de correo, servidores de noticias, etc) para dar soporte a servicios de valor añadido.  La oferta de servicios se estructura en tres niveles:

La Red IP está compuesta por once nodos que aumentarán hasta treinta durante el año 98, de modo que se pueda dar cobertura geográfica suficiente reduciendo los accesos locales. Una de sus caracerísticas principales es la de soportar las múltiples redes de acceso que puedan utilizar sus usuarios.