14.1. Introducción


Antes, la palabra "publicar" estaba limitada a periodistas, escritores, ensayistas o personas que por su profesión y rango tenían algo importante que decir. En general eran los editores los que decidían qué era importante y a quién iba dirigido.

 Con la llegada de Internet este hecho cambia radicalmente, todo el mundo puede publicar y todo el mundo tiene algo, quizás interesante, que decir. Las publicaciones no se diferencian por su importancia ni por su categoría; Se abre la posibilidad a la expresión, a la creatividad y sobre todo a la comunicación. Los usuarios potenciales de estas publicaciones somos los millones de conectados a Internet, millones de curiosos, millones de estudiosos, millones de solitarios...

 Todo esto es posible gracias a un sencillo invento, el lenguaje HTML (Hypertext Markup Language), cuya aportación más importante es la libertad que da al lector para elegir la secuencia, el orden con el que acceder al documento a través de enlaces.