Internet es demasiado grande para "TODOS", y a veces, es difícil encontrar lo que buscas cuando navegas por ella, ya que contínuamente se incorporan nuevos servidores y nuevos contenidos, contribuyendo a generar un caos planetario de información.
Cuantificar el volumen de este caos es tarea imposible, ya que está en continuo cambio y crecimiento. De esta problemática surge la necesidad de desarrollar sistemas que permitan, no organizar el caos, sino únicamente localizar la información y los recursos.
Para ello se han desarrollado los buscadores, que son grandes catálogos de páginas WEB estructurados. Nos permiten realizar consultas más o menos complejas, obteniendo direcciones de páginas que tratan sobre el tema que buscamos.
El desarrollo de estos sistemas de búsqueda, se está convirtiendo en una nueva actividad económica, ya que además de proporcionar un cierto control y poder en la red, son los nuevos escaparates en los que las diferentes empresas pueden hacer publicidad de sus productos.
Los sistemas de búsqueda se dividen, principalmente, en dos tipos: