10. IPv6


Desde su creación, el protocolo IP, suscitó numerosas discusiones sobre la concepción de su cabecera.

El principal problema es el espacio de direccionamiento. Las direcciones IP están encapsuladas en 32 bits, permitiendo sólo un rango de 4.000 millones de direcciones.

Este rango de direcciones, que podía parecer suficiente al principio, está resultando demasiado corto, no solo porque numerosas direcciones son utilizadas por los mecanismos de asignación jerárquica, sino por el aumento, cada vez mayor, del tamaño de las tablas de encaminamiento de INTERNET.

El IP actual no permite indicar de manera práctica el tipo de datos transportados, y por tanto, la gestión de la urgencia o el nivel de servicios deseado. Esto es necesario en aplicaciones de tiempo real como el vídeo. Asimismo tampoco proporciona mecanismos de seguridad como la autentificación de los paquetes, su integridad o su confidencialidad.

Es por todo esto que, actualmente el IEFT. está trabajando en el desarrollo de un nuevo IP, denominado IPng (Internet Protocol Next Generation) o, más comunmente conocido Ipv6 (internet protocol versión 6).

Criterios técnicos del Ipv6:

Características del Ipv6:

Es una nueva versión y representa un gran evolución con respecto al actual IP, no obstante conserva las funciones principales. Las nuevas características son:

Direccionamiento

Las direcciones Ipv6 tienen una longitud de 128 bits y pueden identificar nodos individuales o conjuntos de nodos.

Existen tres tipos de direcciones:

El tipo específico utilizado se indica en los primeros bits de la dirección (el campo de longitud variable que incluye estos bits se llama Format Prefix (FP).

Hay tres formas de representar dichas direcciones:

Aspectos negativos:

El gran problema de IPv6 es que es incompatible con la versión actual de IP.

Para usar el nuevo protocolo, los administradores de red deben cambiar el software de protocolos en todos los dispositivos conectados. Como los protocolos forman parte del kernel de los sistemas operativos de muchas máquinas conectadas ( como los PC que corren en UNIX o en las últimas versiones de Windows NT y OS/2), cambiar los protocolos IP significaría cambiar el sistema operativo.

También habría que realizar cambios en Routers, hosts y servidores de DNS. El nuevo protocolo debería instalarse primero en los Routers, después en los servidores DNS y por último en los Hosts.