El fundamento de los ordenadores se basa en la facilidad con la que los dispositivos electrónicos manejan la información binaria. Es muy sencillo determinar si existe tensión eléctrica o no ( 0 y 1 ), en un punto de un circuito determinado. También resulta muy sencillo aplicar (0) o no (1) esta tensión en otro circuito en función de la existencia (0) o no (1) de tensión en un circuito anterior. Si este tipo de razonamiento lo aplicamos repetidamente en un gran número de circuitos tenemos un ordenador (ordena el flujo de la tensión eléctrica).
Para guardar estos flujos de información y poderlos repetir con posterioridad, tantas veces como necesitemos, es preciso disponer de un soporte magnético (0 polarizado, 1 no polarizado) u óptico (0 reflexión de luz, 1 no hay reflexión de luz).
Estos estados, 0 y 1, son denominados dígito binario o "bit", ya que, solo manejamos dos estados. Por esta razón este sistema de numeración se denomina sistema binario, y la información representada "información binaria".
Los 0 y 1 del sistema binario, si bien son muy sencillos para los dispositivos electrónicos, son algo extraño para los humanos, es por ello que es necesario establecer una relación entre los 0 y 1 y los objetos reales. Para ello se ha desarrollado la técnica de la codificación, que como su propio nombre indica se basa en una tabla o "código" que relaciona los objetos reales con la información binaria.
La tabla de códigos más utilizada por los dispositivos electrónicos y especialmente por los ordenadores, es la denominada ASCII (American Standard Code for Information Interchange). Este código representa con 8 bits ( Siete 0 y 1 combinados) las letras mayúsculas , minúsculas, los números, los signos de puntuación y los caracteres especiales o de control..
Actualmente y debido a la necesidad de incorporar los signos de otras lenguas de origen no latino, se está empezando a utilizar una nueva tabla llamada (ANSI).
Esta codificación además de ser utilizada internamente por los ordenadores para la ejecución de los procesos que les confiamos, es también la que utilizan para comunicarse con otros ordenadores y con los dispositivos electrónicos que controlan, a los que se les conoce como periféricos.