SALUD
Somos sexuales desde que nacemos hasta que morimos. Podemos considerar la sexualidad como los caracteres especiales, externos o internos, que presentamos las personas y que son determinados por el sexo (masculino, femenino), y todos los fenómenos relacionados con el deseo sexual y a su satisfacción.
La sexualidad engloba las cosas de la vida cotidiana que nos convierten en seres sexuales: nuestro género, nuestros sentimientos, pensamientos y deseos sexuales; además de cualquier contacto sexual, desde las caricias y besos hasta la relación sexual coital.
Podemos considerar la relación sexual como la relación con expreso deseo sexual entre personas. Engloba todas las formas en que cada persona representa la intención sexual, que se materializa en el contacto sexual, con todos los niveles y grados de acercamiento que eligen ésas personas (tocarse, acariciarse, besarse, abrazarse, estimularse...). De manera más técnica podemos hablar de relación sexual coital o coito como la relación en la que hay caricias, tocamientos, abrazos, etc. y se produce la estimulación del pene en la vagina y de la vagina con el pene (penetración).
De forma resumida, la sexualidad sirve:
Para sentir placer: el placer aparece en muchas expresiones y comportamientos sexuales. Y aquí queda incluido el placer físico de la excitación y el orgasmo, el placer de estar juntos, de sentirnos queridos, de comunicarnos...
Para la comunicación y el amor: podemos expresar cariño, afecto y amor a la otra persona, ya que la relación afectiva-sexual es una forma íntima de relacionarse con esa persona.
Para la reproducción: este aspecto aparece a partir de la pubertad (cuando en la mujer aparece la menstruación y en el hombre la eyaculación), y está en función de la edad de las personas y de los días fértiles del ciclo menstrual; a través de una relación sexual coital se puede producir el embarazo. Actualmente, la medicina también aporta técnicas reproductoras que favorecen este proceso en parejas que tienen dificultades para tener hijos/as.
Cada persona y en cada momento de su vida puede elegir combinar estos tres elementos de la sexualidad.
Tener o no relaciones sexuales es una decisión que cada persona tiene derecho a tomar. Muchas personas jóvenes optan por esperar a tener relaciones sexuales cuando se sienten responsables para tomar decisiones sanas. Otras disfrutan de relaciones sexuales no coitales (besos, caricias, estimulación...) y otras utilizan un método anticonceptivo al mantener relaciones sexuales coitales..
AMOR, AFECTO, SEXUALIDAD, SENSUALIDAD...
Amor: Sentimiento que mueve a desear que la realidad amada, otra persona, un grupo humano o alguna cosa, alcance lo que se juzga su bien, a procurar que ese deseo se cumpla y a gozar como bien propio el hecho de saberlo cumplido. 2. Atracción sexual. 3. Apetito sexual de los animales. 4. Blandura, suavidad. 5. Persona amada, invocada o llamada por quien la ama.
Afecto: Cualquiera de las pasiones del ánimo, como ira, amor, odio, etc. Tómase más particularmente por amor o cariño.
Sensual: Perteneciente a las sensaciones de los sentidos. 2 Aplícase a los gustos y deleites de los sentidos, a las cosas que los incitan o satisfacen y a las personas aficionadas a ellos. 3 Perteneciente o relativo al deseo sexual.
Sexualidad: Conjunto de características anatómicas y fisiológicas de cada sexo. 2. Conjunto de comportamientos, actos, manifestaciones, etc., relacionados con la atracción entre los sexos, con la reproducción y con el placer obtenido a través de los órganos genitales y otras zonas del cuerpo.
Es nuestra intención (amorosa, afectiva, sensual o sexual) la que expresamos en nuestras relaciones interpersonales, que se materializa en la comunicación y el contacto físico, con todos los niveles y grados de acercamiento que elegimos. Y la intención la tenemos desde el primer momento que conocemos a esa persona o la sentimos después.
Con nuestra experiencia directa y nuestra disposición abierta al cambio aprendemos diferentes posibilidades para responder y entender nuestras emociones. Nuestras experiencias son más ricas cuantas más alternativas de respuesta tenemos.
El aprendizaje que influye significativamente en lo que pensamos, hacemos y sentimos, es el que incorporamos por nosotros mismos
Amor, afecto, sexualidad, sensualidad: son todas las cosas de la vida cotidiana con las que nos sentimos a gusto y responsables: nuestros pensamientos, nuestras emociones, creencias, sentimientos, nuestra conducta y contactos (amorosos, afectivos, sensuales y sexuales).
La capacidad de amar la aprendemos desde la infancia. Aprender a confiar en nosotros y en los demás, sentir seguridad en nosotros y en otras personas, respetar el criterio de otras personas y asumir una responsabilidad positiva son características que usamos en la vida cotidiana y en el amor afectivo-erótico.
El pensamiento, el tacto y la visión son los principales sentidos que sentimos placenteramente en nuestra relación amorosa (pensamos, tocamos, vemos, olemos, gustamos, oímos,...)
¿Sexo con o sin amor? Cualquier opinión es válida, porque como vimos al principio las posibles combinaciones y proporciones de ambas emociones conviven en la vida cotidiana. Cada persona puede elegir en las distintas situaciones de su vida.
Cuando las personas aprendemos cómo somos y cómo vamos cambiando, podemos tener más confianza y más seguridad en lo que creemos y vivimos. En relación con la sexualidad, convertirnos en buenos amantes (amarnos a nosotros mismos) requiere algo más que conocer la anatomía y la respuesta sexual. Puede implicar la capacidad de sentirnos cómodos con nosotros mismos y con otra persona, y también abrirnos a otras ideas y creencias.
Los primeros 4 minutos entre dos personas son importantísimos. Es este breve tiempo procesamos el aspecto, el cuerpo, la edad y, por supuesto, el atractivo de otra persona. La postura y su expresión facial dan una indicación de su humor y personalidad. Y así nos formamos una imagen de esa persona (en el amor, sobre un nuevo amigo, un compañero de trabajo, el cajero del supermercado, sobre una profesora, etc.).
Texto elaborado por la Asesoría de Sexualidad del Centro Informajoven
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